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| Shepherd´s Rod 2006 - En Espaņol La Vara del Pastor 2006 Bob Jones y Paul Keith Davis 13 de Octubre, 2005 Una gran águila. Las visiones iniciales de Bob representaban simbólicamente a los Estados Unidos de América como una gran aguila . Sin embargo, su conducta no era esa de un ave majestuosa de coraje y fuerza. En vez de eso, ella aparecía maltratada y confundida. Su fuerza estaba reducida y sus plumas estaban desaliñadas; habían sido metidas en la inmundicia de este mundo. Su condición debilitada impedía el vuelo normal y ella no podía volar de manera ordinaria. Algo tenía que hacerse y rápido! No sólo sus plumas estaban manchadas, y su pico desfigurado, sino que ella también estaba gorda e inflada de la carne venenosa que había consumido. Estaba hinchada con el veneno del humanismo secular y fariseísmo espiritual. Todas estas condiciones le impedían volar con majestad y resolución. La majestuosidad depende de su habilidad de escapar a los cielos para ver con claridad la dirección que guíe al siglo XXI. Entonces Bob vio cómo el águila volaba a una roca escondida. En su estado debilitado, comenzó una mudada del águila en este lugar solitario. La transición y renovación se iniciaron. La única Roca que puede escondernos adecuadamente durante temporadas de dificultades, confusión y vergüenza, es el Señor Jesucristo. La mudada del águila. Por su fuerza, las águilas han sido un símbolo de guerra y poder imperial desde los primeros días del hombre. Sin embargo, hay teorías que por lo menos una vez en la vida de un águila, un proceso de muda se lleva a cabo - una renovación. Cuando esto pasa, el águila comienza a perder sus plumas, pico y garras. Esto crea una condición extremadamente débil y vulnerable. El profeta David reconoció una vez que es el Señor: ”El que sacia de bien tu boca De modo que te rejuvenezcas como el águila.” (Salmo 103:5) David habló de un proceso de renovación que el águila experimenta, que trasciende a una aplicación espiritual. A diferencia de otras aves, las águilas mudan en la edad anciana para ser revitalizadas con mayor resistencia. Con la remoción y el nuevo crecimiento de sus plumas, hay una restauración de juventud y vitalidad. De acuerdo a la teoría científica, las plumas del águila se vuelven cargadas con aceite y suciedad, haciéndolas frágiles y degeneradas. El pico y las garras se vuelven calcificados y frágiles. Es entonces cuando el águila se retira a un lugar escondido más allá del alcance de los depredadores, para iniciar el proceso de renovación. Con la extracción de sus plumas, el águila que está mudando, se encuentra incapaz de volar; su visión también es sustancialmente empañada durante esta temporada de incapacidad. Por la combinación de su condición debilitada y una pronunciada estructura de calcio en su pico, el águila que está mudando no puede transportarse de la manera orgullosa a que normalmente está acostumbrada. Durante su vulnerabilidad, las águilas que mudan son dependientes de camaradas águilas para su sustento. Dependen de otros cuando están condicionadas a la auto-suficiencia. Si puede sobrevivir la vergüenza y la exposición, el proceso de despojo prepara el terreno para que el águila se vuelva aún más fuerte. Todas estas influencias son señales proféticas del lugar en el que nos encontramos como nación (*EUA) y dentro de la Iglesia Occidental. Aún así, nuestra esperanza está fundada en las profecías de Isaías cuando dijo: ”Pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán.” (Isaías 40:31). Se nos ha dado la increíble oportunidad de ganar nuevas fuerzas, si seguimos la dirección del Cielo y tomamos nuestro lugar de autoridad como representantes de Dios en la tierra. Tenemos la seguridad del Señor, de que Él inclinará su oído a nuestras oraciones y súplicas para extender misericordia y gracia. Como Daniel, nuestra oración es, ”Inclina, oh Dios mío, tu oído, y oye; abre tos ojos, y mira nuestras desolaciones, y la ciudad sobre la cual es invocado tu nombre; porque no elevamos nuestros ruegos ante ti confiados en nuestras justicias, sino en tus muchas misericordias” (Daniel 9:18) Nuestra restauración será determinada exclusivamente a través de la compasión de Dios. La Promesa de Restauración. Luego, a Bob le fue dicho que América está en una condición debilitada y vulnerable tipificada por el águila mostrada en la visión. Sin embargo, fue dada la promesa que ella podría volar majestuosamente una vez más, pero sólo por la gran gracia de Dios. Esto no implica que la totalidad de nuestra nación (*EUA) abandonará la corrupción y el pecado. Aunque eso sería maravilloso. En vez de eso, nuestra promesa presente es para la restauración de un molde Divino para ser transmitido a nuestra nación, el reestablecimiento de principios que hemos comprometido en años recientes. Algunas de estas áreas de mejora son enlistadas: 1. Hay una increíble oportunidad de ver el sistema judicial renovado a un estándar más justo. 2. Tenemos la gran responsabilidad de contender por el destino de nuestra juventud con la recuperación de la oración en las escuelas. 3. También tenemos el mandato de batallar por la pureza de nuestro suelo y revertir la posición de nuestras cortes respecto al aborto. Sangre inocente continúa clamando desde nuestra tierra como pasó con el justo Abel. Aún así, podemos vencer esta gran tragedia. 4. Más allá, nosotros, como la Iglesia de Jesucristo, tenemos la comisión de guiar a la sociedad en vez de aguantar el reproche de la sociedad. 5. Cuando comencemos a reflejar la imagen de Cristo y a llevar su Virtud, entonces aquellos en el mundo volcarán su atención en nosotros para descubrir la vida en Dios. Durante días de gran derramamiento del espiritu de Dios, fueron cristianos talentosos los que guiaron la cultura y revolucionaron las artes, la literatura, finanzas y otras áreas de nuestra existencia. Aun así, este depósito de gracia necesitado en todas estas áreas no será concedido automáticamente; depende de la disposición del pueblo de Dios de pararse en la brecha como una agencia de justicia. Moisés lo hizo por Israel y obtuvo la misericordia de Dios cuando era menos merecida. El Señor estaba enojado con la rebelión de Israel y declaró: ”¿Hasta cuándo me ha de irritar este pueblo? ¿Hasta cuándo no me creerán, con todas las señales que he hecho en medio de ellos? Yo los heriré de mortandad y los destruiré, y a ti te pondré sobre gente más grande y más fuerte que ellos” (Números 14:11-12) Moisés inmediatamente recordó los atributos de misericordia y gracia del Señor, y asumió el rol de intermediario. Él apeló al favor de Dios, diciendo: Perdona ahora la iniquidad de este pueblo según la grandeza de tu misericordia, y como has perdonado a este pueblo desde Egipto hasta aquí.” (Números 14:19) Con esa petición de misericordia, resultó la cosa más maravillosa. Dios Todopoderoso, el Creador de los Cielos y la Tierra, reconoció y admitió la oración de un hombre justo y concedió misericordia. El Señor alteró Su posición de destruir al pueblo, a extender perdón por la intercesión de un justo. El Señor dijo: ”Yo lo he perdonado conforme a tu dicho. Mas tan ciertamente como vivo yo, toda la tierra será llena con la gloria del Señor”. (Números 14:20-21) Esta es nuestra promesa y nuestra esperanza para esta temporada. Nuestra única reconciliación puede ser encontrada en los atributos de misericordia y gracia inherentes en el corazón de Dios. Sin ellas pereceremos. Sin embargo, tan seguro como que el Señor vive, habrá una compañía de gente en la tierra que se unirán a Él sin reservas, para manifestar y revelar Su Gloria. Tenemos ese mandato bíblico claramente establecido. La respuesta de un justo. Mientras la visión continuaba, Bob observó una respuesta inmediata de los intercesores justos. Una vasta compañía de santos virtuosos, un número más grande que el que Bob esperaba, comenzó a rodear al águila. Con gran pasión ellos comenzaron a clamar de todo corazón por misericordia Divina. Como Elías, muchos han sentido que solo un pequeño remanente no ha doblado sus rodillas espirituales al compromiso y son buscadores de cristianismo sensitivo. Sin embargo, el Señor está anunciando que Él tiene Sus “siete mil” guerreros de rectitud, escondidos. Este no es un número literal, sino un retrato simbólico de un cuerpo de personas que han rendido sus corazones a Dios. Miel y Rollos Mientras ellos presentaban su caso ante el Trono de Dios, un ejército del Cielo se unió al unísono. Esta tropa extensiva de mensajeros celestiales están especialmente equipados para la confrontación de los últimos tiempos. El mismo Señor Jesús habló de una parte de esta compañía en Mateo 13. Mientras el ejército angélico descendía, traían con ellos provisiones únicas de Dios. Ellos entregaron “miel” y “rollos” que transformarían a esta águila débil y enferma, en el ave majestuosa que fue creada para ser. La miel La miel es una referencia bíblica general para la dulzura y belleza de las gracias preciosas que descubrimos a través de la fe en Cristo. Varias Escrituras del Antiguo y Nuevo Testamento hacen referencias positivas para esta virtud. La tierra prometida es comparada simbólicamente a una donde fluye leche y miel. A menudo, la Palabra de Dios es para el alma lo que la miel es para el cuerpo. Más allá, los ojos de Jonatán fueron aclarados cuando comió la miel después del cansancio de la batalla (1 Samuel 14:27). Esto es también una referencia simbólica al espíritu de revelación que está siendo concedido en este día. Es fundamentalmente esencial que el espíritu de estupor sea sacado de nosotros, para comenzar a ver con ojos espirituales. Sin iluminación continuaremos cometiendo los mismos errores que en el pasado. Esto será especialmente cierto con nuestro liderazgo gubernamental. Nuestro presidente (*EUA) necesita una revelación concerniente a Israel. Estas son solo algunas de las aplicaciones potenciales de la miel. Pueden haber muchas más! Los Rollos. Los Rollos son una referencia general para los oráculos de Dios y las promesas proféticas. Nuestro llamado presente no es meramente leer la Palabra, sino “comer la Palabra”. Cuando los profetas de la antigüedad comieron los rollos, fue como si ellos consumieron el tema profético para una generación. Entonces ellos se convirtieron en el mensaje. El Señor no sólo quiere que tengamos una promesa profética, sino que nos convirtamos en la promesa. En Apocalipsis 10 descubrimos el libro abierto conteniendo la revelación total de Jesucristo. Es el libro de la redención. La Iglesia puede esperar también revelación fresca del corazón de Dios que ha sido reservada para la generación de los últimos tiempos. Somos llamados a tomar el libro abierto de Su mano y comerlo. Debemos profetizar otra vez concerniente a muchas naciones, lenguas, tribus y reinos. Cuando lo invocamos, Él promete respondernos y enseñarnos cosas grandes y ocultas que nosotros no conocemos. (Jeremías 33:3) Los rollos que descendían con las huestes angélicas representan medidas de revelación referentes a la naturaleza de Cristo y a las promesas proféticas de su Palabra, de los últimos días. De acuerdo a Daniel 12:4: “Pero tú, Daniel, cierra las palabras y sella el libro hasta el tiempo del fin. Muchos correrán de aquí para allá, y la ciencia se aumentará”. Estas palabras contenidas en el proyecto de Dios, tendrán aplicación dentro de la Iglesia y también para nuestra nación en su transición a una postura más fructífera. Otra vez, estas promesas no son para indicar el cambio total de esta nación (*EUA), sino dentro del centro de la posición de liderazgo en temas claves. Aún así, se nos ha prometido una gran cosecha de almas en nuestra nación y alrededor del mundo. Habrá una gracia para aquellos que la buscan, pero también habrá anarquía incrementada para aquellos que rechazan la mano de misericordia de Dios. Será el mejor de los tiempos y el peor de los tiempos. La nuestra, es una promesa para la restauración de virtudes morales que sean recuperadas, y que una vez fueron perdidas. Soltando la Miel y los Rollos. La oración justa ascendió ante Dios, medidas incrementadas de esperanza estaban siendo dadas al águila. Mientras los ángeles continuaban alimentando al ave a través de la intercesión de los santos, la transformación fue iniciada. Cuando los ángeles alimentaban con miel y la Palabra de Dios al águila, el veneno que ella había comido anteriormente comenzó a ser neutralizado. Este proceso parecía ser aproximadamente un viaje de dos años. En el presente estamos en una transición de dos años. La Palabra de Dios quitará la contaminación del humanismo secular; es el único antídoto. Esta águila no tiene señalada la muerte durante esta temporada, sino el arrepentimiento. Es llamada a comer una vez más la buena Palabra de Dios. El Señor no ha terminado con esta nación. Hay cosas prominentes que no han sido completadas antes que el fin venga. Aunque muchos pueden ver la condición exterior del águila y predecir su muerte, no es la voluntad de Dios que suceda. Se necesita gente con visión Celestial que sea capaz de ver un ejército sumamente grande en un valle de huesos secos. Sin embargo, aquellos que tienen ojos para ver, profetizarán vida a los huesos y verán el milagro suceder. El futuro de esta gran águila está en las manos del pueblo de Dios. La unión de la plenitud del tiempo. Estamos viviendo en un momento crucial en la historia espiritual de esta nación y en el destino de la Iglesia, un momento de “plenitud de tiempo” en el plan de Dios. Dios mismo está otorgando a la Iglesia autoridad incrementada para pararse en la brecha por nuestra nación. Nuestra disposición a prestar atención a este llamado determinará la velocidad por la cual el corazón de América será transformado de una posición debilitada y envenenada a la majestuosa nación que fue destinada a ser. El “gran águila” es llamado a vivir en esta hora y también a liderar. La presente mudada de águila de esta nación puede ser facilitada sólo a través de las oraciones y el consejo del pueblo de Dios. Será la intercesión consolidada de la Iglesia y los espíritus de hombres y mujeres justos hechos perfectos. Como reconoce el autor de Hebreos: “Sino que os habéis acercado al monte de Sion, a la ciudad del Dios vivo, Jerusalén la celestial, a la compañía de muchos millares de ángeles, a la congregación de los primogénitos que están inscritos en los cielos, a Dios el Juez de todos, a los espíritus de los justos hechos perfectos, a Jesús el Mediador del nuevo pacto, y a la sangre rociada que habla mejor que la de Abel”. (Hebreos 12:22-24) Hemos venido al Monte Sion y a la ciudad del Dios Viviente, a la compañía de ángeles, a los espíritus de los justos hechos perfectos. Todo el ejército celestial está de pie en atención a esta hora más crucial en la historia de nuestra nación y en el proyecto de Dios. Como la Biblia describe, estamos rodeados por una gran nube de testigos que constituyen los espíritus de los rectos hechos perfectos. El Señor mismo vive para hacer intercesión, y aquellos unidos a Él hacen lo mismo. Cuando los justos claman, el Señor escucha desde el Cielo. Todo esto depende del establecimiento de la rectitud en el pueblo de Dios y su disposición a pararse en la brecha. La transformación limpiadora de nuestra nación ya ha comenzado. El procedimiento de mudada ha sido iniciado con muchas de las cosas que hemos estado observando en los últimos dos años. La dirección del futuro está en nuestras manos. En la visión de Bob, era la Iglesia de Jesucristo rodeando nuestra nación, lo que captó la atención de Dios. Es nuestra rectitud, dada a nosotros por la sangre del Señor, que es nuestra puerta de esperanza. Es nuestro papel traer el espíritu de arrepentimiento a la Iglesia a favor de nuestra nación. Guerreros escondidos. Muchos de aquellos que son llamados a jugar un rol clave en esta responsabilidad, no son ni siquiera conocidos en la tierra, pero son conocidos en el cielo. Estos guerreros espirituales han recibido la rectitud dada de Dios y llevan su influencia. Ellos han captado la atención del cielo y ahora es tiempo de levantarse, como Moisés desde el desierto, y ejercitar su autoridad delegada. Por una temporada, David estuvo escondido en la cueva de Adulam. Cuando fue el tiempo apropiado, él y su poderosa banda emergieron con fortaleza para ejecutar la comisión de Dios. Así será con esta compañía. Aunque el llamado es para toda la Iglesia, aquellos que serán usados más notablemente en esta batalla serán muchos que son aún desconocidos en un foro público; aún así, ellos son bien conocidos delante del Trono de Gracia. Su recompensa será grande, una vez que se logre la victoria. El corazón de este mensaje es para que el pueblo de Dios se adhiera a Su estándar de rectitud. La pureza y madurez nos preparará para llevar grandes mantos de autoridad que se necesitan para esta comisión. Una parte primordial de nuestro mandato para esta temporada es la intercesión por nuestra nación e Israel. Un depósito de unción y autoridad está siendo asignado a aquellos que lo reciban. Aunque estamos enfocados en las promesas proféticas para el futuro, mucho será determinado por nuestra disposición para adoptar esta responsabilidad presente. Ganar esta batalla preparará una plataforma para el cumplimiento de muchas promesas proféticas concedidas a nosotros como un cuerpo corporativo y como individuos. Transformando lo profético. Como una forma de simbolismo profético, el águila se distingue por su belleza y fortaleza. Son dotados con vista aguda que retrata la visión de revelación y entendimiento profético. El águila es un emblema de la voz de Dios a la humanidad, llevando favor divino, corrección y dirección celestial. La visión de Bob también retrata una mudada de águila ocurriendo en la comunidad profética y a través de la Iglesia entera. Esta ha sido una temporada de refinamiento. La podada de Dios tiene el propósito de traernos a un lugar de madurez para que podamos probar la buena palabra de Dios y el poder de la era próxima. Hasta aquí hemos sido como niños con leche aprendiendo cómo operar en dones de revelación y llamados. Esta ha sido una temporada necesaria; ahora es tiempo que la madurez y el carácter sean ejemplificados en el cuerpo de Cristo y especialmente dentro de la comunidad profética. Hay misterios del Reino que la Biblia llama alimento sólido, eso va a ser delegado a nosotros en esta temporada. Manos limpias, corazones puros y adultez espiritual son pre-requisitos para administrar propiamente esta gran responsabilidad y destino de los últimos tiempos. “Porque debiendo ser ya maestros, después de tanto tiempo, tenéis necesidad de que se os vuelva a enseñar cuáles son los primeros rudimentos de las palabras de Dios; y habéis llegado a ser tales que tenéis necesidad de leche, y no de alimento sólido. Y todo aquel que participa de la leche es inexperto en la palabra de justicia, porque es niño; pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tiene los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal”. (Hebreos 5:12-14) Nuestro ADN espiritual. El Señor está hablando en el presente dirigido a la necesidad de la Iglesia de moverse a la madurez espiritual. Mucha gente viviendo en esta generación tiene un atributo único y santo entretejido en su ADN espiritual. Una virtud predeterminada nos provoca ha pasar más allá del atrio hacia el lugar Santisimo, donde encontramos la expresión del Reino de Dios. Esto se llama destino. Nuestro adversario ha trabajado diligentemente para soltar el “espíritu de estupor” sobre la iglesia occidental. Este escenario diabólico ciega nuestros ojos y cubre nuestros oídos a la verdad espiritual. Promueve un sentido de satisfacción para vivir simplemente en un estado justificado sin ser incitado a mayores profundidades en Dios. La mudada del águila dentro de la Iglesia es para fortalecernos y movernos a un lugar de mayor responsabilidad en el funcionamiento de nuestros dones espirituales. Este proceso es fundamentalmente necesario para el cumplimiento de nuestro destino personal y corporativo. El Señor nos ha salvado y también nos ha dado un llamado santo o un destino divino. Las Escrituras declaran que Él: “nos salvó y llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino según el propósito suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos”. (2 Timoteo 1:9) Nosotros, como el pueblo del pacto de Dios tenemos una función y una responsabilidad mientras vivamos en este mundo. Si estamos contentos con simplemente permanecer en los principios elementales de la fe, puede que nunca cumplamos el destino notable y el llamado santo prescrito para nosotros. La mudada del águila que en el presente está ocurriendo, es para llevarnos a una adultez y a nuestro mandato del “tiempo del fin”. Con la madurez espiritual se nos puede confiar tremenda virtud y autoridad necesarias para impactar nuestra generación con el mensaje del Reino. Somos llamados para este objetivo. Estos proyectos para nuestras vidas ya están grabados en los archivos del Cielo. (Salmo 139:16). Depende de cada uno de nosotros individualmente co-operar con el Señor en su cumplimiento. Conformados a Su Imagen. Nuestro último destino personal es ser conformados a la imagen de Jesucristo. No estamos seguros de lo que seremos al final del tiempo; pero sí sabemos que seremos como Él porque lo veremos como Él es. Qué increíble seguridad! 1 Juan 3:2 describe esta promesa diciendo: “Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es. Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo, así como él es puro. El Señor está otorgándole a su pueblo ojos para ver y oídos para escuchar la revelación de destino divino. Esta realización rompe el espíritu de desesperación y desesperanza. Nos lanza a una herencia reservada para nosotros antes de la fundación del mundo. Esta gracia fue comprada a un gran costo; la sangre de Jesucristo. Somos el “gozo” que fue preparado ante el Señor, por el cual Él voluntariamente soportó la cruz aunque Él despreció su vergüenza. Ahora se están hablando muchas cosas acerca de la provisión para nuestro destino. Esta tendencia aumentará en los próximos días. Uno de los aspectos más relevantes de identificar nuestro destino es también comprender la administración de la provisión espiritual esencial para su cumplimiento. Este es el objetivo primordial en la mudada del águila que está ocurriendo en el presente. Debemos salir de este proceso mucho más fuertes y más maduros. Sin embargo, solamente podemos lograr la plenitud de nuestra herencia cuando primeramente tomamos conciencia y búsqueda personal de nuestro destino individual. Cada uno de nosotros tiene el destino de ser como Jesús y transmitir Su naturaleza. Un ejército recto. Muy seguido, en los caminos de Dios, pasan cosas difíciles para lograr propósitos más altos. Las tribulaciones de José en Egipto lo prepararon para el liderazgo. Lo que el enemigo había preparado para mal, Dios lo destinó para bien. Después de que la podada de Dios fue completada, José reconoció la mano de Dios y dijo: “No temáis; ¿acaso estoy yo en lugar de Dios? Vosotros pensasteis mal contra mí, mas Dios lo encaminó a bien, para hacer lo que vemos hoy, para mantener en vida a mucho pueblo” (Génesis 50:19-20) Este ha sido el modelo durante la temporada presente. Como pueblo de Dios, las dificultades y durezas por las que pasamos actualmente están diseñadas principalmente para hacernos mejorar. Esta temporada del espíritu está dirigida a establecer rectitud dentro de una compañía de creyentes que se convertirán en un enorme ejército. Esto no implica que la totalidad de nuestra condición sea el resultado de un asalto del enemigo. Muchas de nuestras presentes circunstancias son el resultado de nuestras pobres decisiones. Aún así, el enemigo explota la oportunidad para desatar destrucción y miseria. El Señor permite esto por una razón, lograr un propósito Celestial. Sin embargo, una vez que es completado y la rectitud y la pureza de Dios es puesta en marcha en nuestros corazones, entonces podemos pedir la justicia de Dios para una restauración de todo lo que el ladrón ha robado y destruido. El Señor prometió: “Yo restauraré”. “Porque yo fortaleceré la casa de Judá, y guardaré la casa de José, y los haré volver; porque de ellos tendrá piedad, y serán como si no los hubiera desechado; porque yo soy Jehová su Dios, y los oiré.” (Zacarías 10:6) Si nos sometemos a la gracia de Dios, nos hará mejorar, pero si no lo hacemos, estos tiempos nos harán amargados. El deseo del Cielo es que la rectitud del Señor sea evidente entre el pueblo de Dios. Ese es el objetivo número uno en esta temporada. “Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas” (Mateo 6:33) Si buscamos primero el Reino de Dios y su justicia, todo lo demás que necesitamos vendrá por añadidura. Una vez que llevemos la evidencia de Su rectitud, podemos ser encomendados con mantos de poder y autoridad que se necesitan para la cosecha. El resultado final de esta temporada será una poderosa cosecha de almas traídas hacia el Reino a través de demostraciones del poder de Dios. El Reino de Dios consiste en justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo. Estos son los atributos que debemos personificar durante la temporada de la cosecha. “No sea, pues, vituperado vuestro bien; porque el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo”. (Romanos 14:16-17) Si no poseemos estos atributos celestiales, podríamos ser vencidos por la inundación de oscuridad prevalerte en este clima espiritual y la inseguridad desenfrenada en el mundo. Gracia para las artes Aunque hay muchas presiones por las que pasamos actualmente, estos tiempos también introducirán una elevada liberación de creatividad en la comunidad artística. A Bob le fue dicho: “Grandes depósitos del Espíritu del Creador serán evidentes en las artes, literatura, poesía y música”. Aquellos que fueron dotados en esta área deberían comenzar a perseguir de todo corazón esta medida de gracia que está a punto de estar disponible. Su propósito es despertar a nuestra generación a su singularidad. Muy a menudo las más grandes canciones son escritas durante temporadas de aflicción y dolor. El mismo principio ha sido cierto a través de la historia en relación a las artes. Bob escuchó esto el día de la Expiación y yo tuve una revelación de confirmación muchos meses atrás. Lo titulamos “El Renacimiento por venir”. El Renacimiento por venir. El final del 2003 proveyó una de las más ricas y meticulosamente recompensadoras revelaciones que he recibido del Señor. Fue una jornada increíble al salón del tesoro del Cielo. Yo he escrito acerca de este encuentro en detalle en “Libros de destino”. El apóstol Pablo, en su epístola a los Colosenses, registra un estímulo referente a la gran riqueza que tenemos como nuestra herencia en Cristo. El esperaba que: “sean consolados sus corazones, unidos en amor, hasta alcanzar todas las riquezas de pleno entendimiento, a fin de conocer el misterio de Dios el Padre, y de Cristo, en quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento”. (Colosenses 2:2-3) Esta riqueza, sin embargo, no son las riquezas de este mundo, sino tesoros invaluables de sabiduría escondida en Cristo. Es nuestro privilegio y prerrogativa explorar las profundidades de Su corazón por el espíritu de revelación para determinar el inmenso valor de estas riquezas. Hoy existen mayores oportunidades que en cualquier generación anterior, para tener acceso a los misterios de Dios y a los secretos escondidos en Cristo Jesús. El profeta Daniel previó este privilegio y escribió acerca de ello en Daniel 12. Él registró: “Los entendidos resplandecerán como el resplandor del firmamento; y los que enseñan la justicia a la multitud, como las estrellas a perpetua eternidad. Pero tú, Daniel, cierra las palabras y sella el libro hasta el tiempo del fin. Muchos correrán de aquí para allá, y la ciencia se aumentará”. (Daniel 12:3-4) El final de los días será caracterizado por gran revelación del Reino de Dios y tremenda verdad restaurada al cuerpo de Cristo. El tiempo del fin será un período de revelar y re-establecer verdad tanto como desenmascarar los engaños escondidos de la oscuridad. Estas verdades serán cultivadas de la Palabra de Dios y comunicadas en una variedad de maneras. Las artes y la literatura serán marcadas por los hijos e hijas de Dios que viven en el reino de revelación del Cielo. La pintura y poesía serán llevadas a mayores alturas por artistas ungidos que llegan al corazón del Creador. Proyectos de ingeniería serán diagramados por arquitectos cristianos que accedan a la ingeniosidad del Cielo. Se lograrán tremendos avances en la ciencia. La estructura celular y molecular de la creación será comprendida en esta generación con más claridad que nunca antes. Maestros inspirados que se han encontrado con el Maestro, traerán a la Iglesia, verdad de revelación que separará lo precioso de lo profano de acuerdo a Ezequiel 44. Grandes misterios del Reino están reservados en el corazón de Dios para ser examinados y explorados por la Iglesia de los últimos tiempos. Tal es la herencia del pueblo de Dios en este momento crucial de la historia de la Iglesia. Esta generación ha mencionado un momento de “plenitud de tiempo” en la agenda de Dios. Esta es, de hecho, una temporada Kairos. Más importante, la bondad y la gloria de Dios serán reveladas en la tierra en maneras tangibles. Cristo en nosotros es nuestra esperanza de Gloria. Quién puede medir el inmenso valor de una vida rendida a Dios o la riqueza espiritual determinada por poseer la naturaleza de Cristo? Canta un nuevo canto. La Iglesia debería esperar ansiosamente cantos poderosamente ungidos que nunca han sido escuchados sobre la tierra, emerger de adoradores actuales. Los tesoros de sabiduría y conocimiento escondidos en Cristo son accesibles para ser liberados a través de salmos, himnos y cantos espirituales. Este sonido creativo será una verdad de revelación que ojo no ha visto no oído ha escuchado. Estos nuevos sonidos aún no han entrado al corazón del hombre. Sin embargo, el Espíritu de Cristo está escudriñando las profundidades del corazón de Dios para traer estas realidades a este día. Cuando esto ocurra, habrá un espíritu de liberación que acompañara al nuevo sonido. Mucha gente será liberada de adicciones, opresiones y padecimientos simplemente por percibir el corazón de Dios en la atmósfera de unción que será creada por este fresco depósito de adoración. Serán cantos de liberación. “Y cantan el cántico de Moisés siervo de Dios, y el cántico del Cordero, diciendo: Grandes y maravillosas son tus obras, Señor Dios Todopoderoso; justos y verdaderos son tus caminos, Rey de los santos. ¿Quién no te temerá, oh Señor, y glorificará tu nombre? Pues sólo tú eres santo; por lo cual TODAS LAS NACIONES VENDRÁN Y TE ADORARÁN, PORQUE TUS JUICIOS SE HAN MANIFESTADO.” (Apocalipsis 15: 3-4) Este nuevo sonido no solamente recordará las obras de Cristo, sino que las producirá. Que tu mente permanezca en Cristo. Alabanza corporativa será cada vez más necesaria para que nuestras mentes permanezcan en Cristo en medio de las dificultades evidentes en el mundo. Esto será parte del modelo del siglo 21. “En aquel día cantarán este cántico en tierra de Judá: Fuerte ciudad tenemos; salvación puso Dios por muros y antemuro. Abrid las puertas, y entrará la gente justa, guardadora de verdades. Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado”. (Isaías 26: 1-3) En medio de gran oscuridad, podemos descubrir la luz de Dios al entregar nuestros corazones a Él en alabanza y adoración. Será difícil para la gente en el mundo entender este don espiritual. Sin embargo, también será una herramienta que atraerá a muchos al Reino. Este es el Dios de paz que aplastará a Satanás bajo nuestros pies. Mientras adquirimos paz celestial en esta atmósfera de adoración, se volverá evidente para todos los que nos rodean. Aquellos que no tienen paz comenzarán a buscarla en aquellos que la tienen. Esta será una gran herramienta evangelística durante tiempos de gran presión. Padres y Madres espirituales. Bob vio en una visión, a hombres y mujeres jóvenes caminando por los pasillos de la Iglesia buscando a aquellos que se convertirían en padres y madres espirituales para ellos. Hay algo viniendo del Espíritu de Dios que nos hará conscientes de nuestra necesidad tan grande de madres y padres espirituales. “Porque aunque tengáis diez mil ayos en Cristo, no tendréis muchos padres; pues en Cristo Jesús yo os engendré por medio del evangelio. Por tanto, os ruego que me imitéis”. (1 Corintios 4: 15-16) El espíritu de autosuficiencia e independencia comenzará a ser sacado mientras el Espíritu Santo continúa tratando con problemas en nuestras almas. Reconoceremos la riqueza de sabiduría espiritual impartida por aquellos que nos han precedido. Haremos bien en seguir su ejemplo espiritual y aprender de sus errores. Esta generación más joven puede ahorrar bastante tiempo al prestar atención al consejo de padres y madres en la fe. Meses y a veces años se pierden por decisiones pobres que resultan en ministerios sin futuro y callejones espirituales sin salida que pueden ser aliviados por este simple compromiso. Impartiendo la Bendición. Además, aquellos que acepten el deber como madres y padres también encontrarán gracia para sus roles como líderes y recibirán el favor de Dios para la impartición. Una bendición espiritual puede ser impartida para facilitar el equipamiento de esta generación de campeones. Isaac bendijo a Jacob y esa experiencia lanzó a Jacob a un encuentro divino con Dios. Lo preparó en el curso para la realización de su destino individual. ”Y el Dios omnipotente te bendiga, y te haga fructificar y te multiplique, hasta llegar a ser multitud de pueblos; y te dé la bendición de Abraham, y a tu descendencia contigo, para que heredes la tierra en que moras, que Dios dio a Abraham”. (Génesis 28:3-4) Es importante notar que ser padres y madres no está necesariamente relacionado con la edad, aunque muchos que adopten este papel serán mucho mayores. Nuestra necesidad por los demás se volverá evidente en esta temporada próxima, cruzando todas las barreras. También fue claro en la experiencia, que muchas de las personas que asumieron su posición como padres y madres no estaban actualmente en posiciones de liderazgo reconocibles. Sin embargo, ellos llevan la autoridad de Dios. Los propósitos para los cuales han sido preparados por muchos años ahora se volverán evidentes. Ellos adoptarán a los hijos e hijas con afecto celestial y tendrán gran gracia para la instrucción y la impartición espiritual. Su amor por los hijos e hijas será tan real como el amor que tienen por sus hijos naturales. Esto sólo puede venir del corazón de Dios. “Así como también sabéis de qué modo, como el padre a sus hijos, exhortábamos y consolábamos a cada uno de vosotros,” (1 Tesalonicenses 2:11) Un sentimiento de seguridad será establecido en esta generación más joven, mientras ellos se abran al consejo y sabiduría de madres y padres espirituales. Esto fue especialmente evidente en el área espiritual. Bob vio que muchos líderes de adoración buscarán padres espirituales que proveerán cobertura, protección y revelación. Esto comenzará a sellar el acceso del enemigo a las áreas que él ha explotado anteriormente en su vil intento por descarrilar a mucha gente dotada. Alianzas divinas. El sábado por la mañana antes del Día de la Expiación, yo recibí un sueño espiritual que comunicaba un mensaje consistente en este tema. Wanda y yo, junto con Bob Jones, Shawn Bolz y Aaron Evans estábamos involucrados en la conferencia “Comprometiéndonos con el Cielo” con nuestros amigos Brian y Candace Simmons en West Haven, Connecticut. A las 2 de la mañana, la alarma contra incendios del hotel se activó, requiriendo una evacuación del hotel. Esto en sí mismo transmitió un mensaje espiritual para esta temporada. Nuestro enemigo constantemente provocará falsas alarmas para mantenernos sin descansar. Debemos mantener nuestras mentes enfocadas en el Señor a toda hora. Una vez que se determinó que no había peligro real, regresamos a nuestras habitaciones. Tan pronto pude dormir, inmediatamente tuve un sueño. El contexto del sueño estaba preparado en el programa de televisión “Survivor” (Sobreviviente). Era increíblemente vívido y detallado. Cada circunstancia que descubrimos en este programa estaba involucrada en el sueño. Un grupo de personas, incluyéndome, fuimos llevados a una isla remota con poca o ninguna provisión. Cada persona fue colocada en una tribu con quienes vivirían, sobrevivirían y dependerían. Parte del escenario del programa se centra alrededor de retos que promueven el trabajo en equipo y la comunicación. Hay un reto de recompensa para adquirir esperanzadamente los elementos esenciales necesarios para sobrevivir en la isla. Lo otro es una competencia para determinar cuál tribu debe eliminar a uno de sus miembros. Inmediatamente reconocí que la única esperanza para sobrevivir en este contexto era formar una alianza con otros en los cuales confiaba completamente. Pude localizar otros tres hombres que compartían puntos de vista comunes conmigo. Hicimos el compromiso de una alianza inquebrantable construida alrededor de la confianza y abierta comunicación. El sueño continuó por cuatro horas consecutivas hasta que llegó la hora de despertarme para las reuniones de la conferencia matutina. Cuando el sueño terminó, los únicos “sobrevivientes” que quedaban éramos los cuatro que habíamos hecho la alianza divina. Instantáneamente, supe el corazón del mensaje transmitido en el sueño. Los próximos días van a ser difíciles y duros. Mucho de lo que hemos dependido fácilmente en la vida día-a-día, será removido. Nuestra única esperanza para sobrevivir en la próxima temporada es una disposición a formar alianzas divinas y asociaciones con otros en quienes confiamos. Comunicación y confianza mutua serán dos de los artículos más indispensables descubiertos en ministerios e iglesias que florecen. Recuerdo que pensaba que al final del sueño yo estaba contento de haber despertado antes que sacaran a otro miembro de la isla. Creo que ninguno de los cuatro hubiéramos roto la alianza. Alianza definida. Una alianza es definida como un acuerdo formal que establece una relación o asociación entre grupos por una misma meta. Es una asociación construida alrededor de intereses y objetivos comunes. Las alianzas son establecidas primordialmente para avanzar en una cierta causa o agenda. A veces son referidas como un tratado de amistad. Como cristianos del siglo 21, tenemos la causa más grande de todas para avanzar - el Reino de Dios y la revelación de Jesucristo. Muchos en el mundo están haciendo preguntas concernientes a las condiciones que existen en la tierra. Nosotros como Iglesia debemos proveer las respuestas; si no lo hacemos, quién lo hará? Ahora es tiempo para que una transición tome lugar donde guiemos por el ejemplo. Gracia divina está siendo impartida desde el Cielo, que permitirá a los cristianos confiar unos en otros, una vez más, en el contexto de alianzas divinas, asociaciones y amistades íntimas. Va a haber la revelación de un alto llamado alrededor del cual muchos construirán sus vidas enteras. Esta comprensión impactará tan profundamente a muchos, que ellos voluntariamente rendirán sus agendas y ambiciones personales para adoptar este mandato. Gran fortaleza y avance en el Reino de Dios será descubierto por aquellos determinados a entrar en tal arreglo. Las alianzas divinas no solamente producirán resultados sustanciales, sino que también una esfera de seguridad. Todos necesitamos la luz espiritual que otros tienen. La consolidación de muchas luces produce una gran luz. La singularidad de alianzas divinas permite que las iglesias o ministerios mantengan su propia identidad y visión mientras también se unen en acuerdo con otros para avanzar en una causa común. Si el Señor puede encontrar solo tres o cuatro iglesias en una región que habiten juntas en armonía, y se apoyen unas a otras en amistad, entonces se puede lograr gran progreso en ese territorio. Evita alianzas profanas. La Biblia también contiene numerosos ejemplos de alianzas no santas que fueron desagradables a Dios. Estas, sin embargo, fueron centradas en compromiso e idolatría. Como siempre, nuestro adversario busca pervertir todo lo que es fructífero. Ha sido nuestra experiencia que aquellos con quienes nos vamos a unir en relaciones de pacto son hechos evidentes. En este contexto, la asociación en un ministerio es muy similar al matrimonio entre un hombre y una mujer. Debe ser un arreglo divino con aquellos con quienes tenemos un yugo igual. La confianza, comunicación y visión mutua son todos los elementos esenciales que formulan una unión exitosa. El Señor traerá a nuestras vidas aquellos a quienes vamos a ser unidos en relaciones a largo plazo. No tiene que ser algo que forcemos a existir. En el orden de David y Jonatán. La Biblia provee numerosos ejemplos de líderes del Nuevo Testamento que establecieron pactos ministeriales. Pedro y Juan claramente funcionaron como un equipo, como lo descubrimos en Hechos 8. Pablo y Bernabé ilustran uno de los primeros ejemplos después del Día de Pentecostés. Sin embargo, una de las más grandes alianzas en la Biblia que avanzó la causa de Dios, existió entre David y Jonatán. “Y Jonatán dijo a David: Vete en paz, porque ambos hemos jurado por el nombre de Jehová, diciendo: Jehová esté entre tú y yo, entre tu descendencia y mi descendencia, para siempre. Y él se levantó y se fue; y Jonatán entró en la ciudad”. (1 Samuel 20:42) Jonatán reconoció en David el futuro de la prosperidad de Israel. Había una causa que él descubrió que valía la pena su sacrificio y compromiso para lograrla. Además, el SEÑOR impartió afecto genuino en sus corazones para con el otro. El de ellos, era un lazo inquebrantable de compromiso que resultó en la sobrevivencia de David y el bienestar de Israel. Todo el capítulo 20 de I Samuel provee un vívido retrato del compromiso que existió entre David y Jonatán. Ellos entraron en una alianza divina que proveyó seguridad y fortaleza. Ellos disfrutaron una comunicación clara y concisa que facilitó el plan de Dios y el futuro de Israel. La Visión de la Casa de Fraternidad. A través de los últimos años ha habido un sueño recurrente que he tenido tal vez 100 veces. El sueño siempre involucra a las personas con quienes estamos relacionados y en asociaciones ministeriales. La esencia del sueño siempre ocurre en la casa de fraternidad en la que viví durante mis años universitarios. Excepcionalmente, esta fraternidad en la Universidad del Estado de Mississipi tenía como gran parte de sus miembros, a cristianos abiertamente radicales. De hecho, otras fraternidades a menudo hacen la declaración que nuestra casa de fraternidad debería tener un campanario en ella. Era común para nosotros tener estudios bíblicos a campo abierto y reuniones privadas de oración dos o tres veces por semana. Regularmente teníamos músicos y cantantes asombrosamente talentosos, guiando en adoración. Nuestras reuniones a menudo tenían entre 100 y 200 estudiantes participando en las reuniones. Allí existía entre nosotros una verdadera hermandad que prefería a los demás y reafirmaba unos a otros durante tiempos de angustia y dificultad. Fue una época verdaderamente significativa en mi vida, en la cual muchas de las semillas fueron sembradas para las cosas que estamos haciendo ahora. Por esa razón, yo creo que el Señor usa esto para enfatizar Su deseo por un cuerpo de personas que vivan juntas en afecto “fraternal”, quienes genuinamente tengan todas las cosas en común. Unidos en Afecto Fraternal. El afecto fraternal y el amor de hermanos es enfatizado en la pirámide ascendente de gracias y atributos de Dios descubiertos en 2 de Pedro 1:5-8; estos son esenciales en nuestra búsqueda para convertirnos en un espíritu con el Señor. “Vosotros también, poniendo toda diligencia por esto mismo, añadid a vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento; al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, paciencia; a la paciencia, piedad; a la piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor. Porque si estas cosas están entre vosotros, y abundan, no os dejarán estar ociosos ni sin fruto en cuanto al conocimiento de nuestro Señor Jesucristo”. (2 Pedro 1:5-8). La palabra griega para “amabilidad fraternal” en este pasaje es “philadelphia”. Esta palabra se define como “afecto fraternal, amor de hermanos (amabilidad) o amor fraternal”. Desde una posición de amor fraternal, nos movemos hacia adelante al “ágape” de Dios. Si es el deseo de nuestro corazón participar en la cosecha de los tiempos y la sanidad de las naciones, entonces esto debe ser desde una posición de compasión auténtica dada a luz en amor. Esto solo puede ser impartido a nosotros a través del Espíritu Santo. Como fue resumido por el Apóstol Pablo en 1 de Corintios 13, somos hechos para permanecer en fe, esperanza y amor. Moramos en fe través de la convicción y creencia del hombre en su relación con el Señor; esperanza es nuestra expectación confiada de redención. La mayor de esta tríada de gracias es el verdadero afecto por Dios y el hombre expresado por medio de los santos; es generado por un depósito de virtud celestial residente en nosotros - AMOR. Una verdad que va a ser grandemente enfatizada en esta generación es la transferencia de nuestra naturaleza perdida por Su naturaleza divina. Tenemos las preciosas y magníficas promesas por las cuales llegamos a ser partícipes de la naturaleza divina y escapamos la corrupción de este mundo y sus concupiscencias. Por la virtud de ser unidos con Él como Su cuerpo en el misterio de la encarnación, de esta manera compartimos Su corazón de amor y deseo por los hermanos así como por la humanidad perdida. Como el Señor declaró en Juan 17:23 “Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado”. (Juan 17:23). Estamos siendo enviados en esta generación de una manera como el Señor mismo fue comisionado por Su Padre. Debemos ser contenedores de Su corazón. Fortalezcamos las cuerdas de nuestras Tiendas. La frase que Bob escuchó en su sueño fue: “ahora no es el tiempo para expandir las cuerdas de nuestras tiendas, sino de fortalecer las que existen”. Tenemos una necesidad actual de tener nuestras relaciones fortalecidas para aguantar los vientos de adversidad que se aproximan. La Biblia declara que hay tiempos y épocas apropiados para todas las cosas. Se convierte en una gran responsabilidad del pueblo de Dios, reconocer adecuadamente el clima espiritual y cuándo enfatizar ciertas características. “Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora. Tiempo de nacer, y tiempo de morir; tiempo de plantar, y tiempo de arrancar lo plantado; Tiempo de matar, y tiempo de curar; tiempo de destruir, y tiempo de edificar; tiempo de llorar, y tiempo de reír; tiempo de endechar, y tiempo de bailar; Tiempo de esparcir piedras, y tiempo de juntar piedras; tiempo de abrazar, y tiempo de abstenerse de abrazar; tiempo de buscar, y tiempo de perder; tiempo de guardar, y tiempo de desechar; Tiempo de romper, y tiempo de coser; tiempo de callar, y tiempo de hablar; tiempo de amar, y tiempo de aborrecer; tiempo de guerra, y tiempo de paz”. (Eclesiastés 3: 1-8) De acuerdo a las indicaciones proféticas que estamos recibiendo, ahora estamos en una temporada de reforzar las cuerdas de nuestras tiendas, las cuales representan relaciones que tenemos actualmente. Habrá un momento para expandir las cuerdas de nuestras tiendas con la expansión de poder y autoridad que pronto serán delegados. Sin embargo, la necesidad presente es para que las relaciones personales y ministeriales sean fortificadas y cultivadas en una manera más profunda. Nuestro adversario es a menudo llamado el acusador de los hermanos. Este rol divisorio es frecuentemente sutil en sus efectos erosivos en las relaciones ordenadas por el Cielo. Por tanto, el Señor está pidiendo a aquellos que están unidos en un propósito y ministerio común, que tomen tiempo y esfuerzo pata fortalecer aquellas relaciones existentes antes de que nos movamos a una temporada de expansión. La Insignia del Amor. Lo siguiente es una porción de uno de nuestros anteriores artículos proféticos, enfatizando esta verdad que se desarrolló de una serie de sueños y revelaciones que el Señor me dio: Cuando el Señor estaba a punto de dejar a sus discípulos, él les dio un nuevo y único mandamiento – que se amaran unos a otros como Él los amaba. “Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros”. (Juan 13:34) Seguramente después de tres años de vida y ministerio juntos, los doce futuros líderes de la iglesia experimentaron tal amor emanando del Señor hacia ellos, que estaba más allá de la expresión de las palabras. Aún así, a ellos les fue dado este nuevo mandamiento, no solamente como una advertencia, sino como una bandera o estandarte de su discipulado. Este gran afecto fraternal iba a ser una firma por la cual ellos podrían ser conocidos como Sus amigos y seguidores. Era la identificación por la cual ellos iban a ser distinguidos de todos los demás. Nunca antes había habido un precedente para un mandamiento como éste, para que un grupo de personas fuera diferenciado y reconocido. “En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros”. (Juan 13:35) Ahora, en el caso de los creyentes en Cristo nacidos de nuevo, no vamos a ser conocidos por distinciones de riquezas, educación o fama, aunque algunos pueden poseerlas; no somos requeridos a aspirar a honores o elogios terrenales; ni siquiera nos mandan a adoptar algún estilo especial de vestido o insignia. Este nuevo sacerdocio real va a ser identificado por un afecto tierno y constante y lealtad de unos por otros. Este gran mandamiento de caminar en amor fraternal trascenderá todas las distinciones de origen nacional, color, estatus social, o denominación. Los discípulos de Cristo van a percibir uniformemente que todos estamos en la misma familia espiritual con metas comunes. Todos hemos sido redimidos por la misma sangre sagrada de Jesucristo. Vamos a ser amigos unos de otros en pruebas y a guardar fervientemente los sentimientos y la reputación de los demás. Vamos inclusive a negarnos a nosotros mismos para promover el bienestar de los demás. Amén. La humanidad está buscando algo como un estándar por el cual medir. El amor fraternal y las alianzas divinas serán el “estándar” por el cual a Iglesia recibirá su autoridad. Aquellos dispuestos a adoptar estos principios encontrarán grandes bendiciones, favor y unción. Las Saras y Anas. Bob escuchó una voz llamando a las “Saras” y “Anas” para que tomaran sus puestos de trabajo en esta hora. El nombre Sara significa “princesa” y Ana denota “favor y gracia”. Sara llevó mucho fruto en su vejez y Ana lo hizo en su desesperación. La Voz del Cielo está llamando a veteranos de la fe a comenzar a llevar frutos en su edad mayor. Esto no fue solo hablando de individuos, sino también de iglesias y movimientos que han estado estériles por una temporada prolongada, quienes darán a luz algo inmensamente fructífero en su edad mayor. Sara llevó una promesa por muchos años antes qu |
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